Pueblos blancos: Arcos de la Frontera y Grazalema

Cádiz tiene una interesante propuesta turística para disfrutar de la naturaleza y conocer el más típico ambiente rural y sus famosos pueblos blancos de su sierra. Se trata de un total de diecinueve pequeñas villas, todas ellas ubicadas entorno al Parque Natural de Grazalema.

Arcos de la Frontera

Considerada como la “puerta de entrada de los Pueblos Blancos” Arcos de la Frontera, ubicado a unos 40 kilómetros del aeropuerto de Jerez y a 70 de la ciudad de Cádiz, tiene un Parador de Turismo perfecto para alojarse, descubrir esta ciudad y después seguir la ruta turística por el resto de las poblaciones.

Esta ciudad destaca también por sus típicas calles empinada y estrechas con casas bajas y blancas. Ascendiendo por alguna de esas calles es posible alcanzar la cima de la peña en la que se encuentra asentada la villa y disfrutar de una imagen de la bella Sierra de Cádiz.

Puntos importantes a visitar en Arcos de la Frontera son la Basílica Menor de Santa María, la Iglesia de San Pedro o el Jardín Andalusí, mientras que un paseo por el centro de la villa permitirá al visitante descubrir las tiendas de artesanía donde comprar, cerámica y productos de alfarería.

Bares y mesones, donde degustar las mejores tapas y platos típicos de la Sierra, se encuentran en calles como Marqués de Torresoto, Maldonado o Josefa Moreno.


Grazalema

Ubicada a poco menos de cincuenta kilómetros de Arcos de la Frontera, Grazalema tiene muchos encantos por descubrir y entre ellos destaca el centro del pueblo que invita a disfrutar del paisaje que conforman las casas blancas en medio de la Sierra.

Varias casas señoriales con hermosas fachadas encantan a los turistas que visitan Grazalema y también las paradas obligadas como son sus tres miradores, uno de ellos en el aparcamiento público; el otros el de los Peñascos, que ofrece una panorámica de la propia villa y el tercero el del Tajo, desde donde es posible contemplar la Sierra de Cádiz.

Entre los monumentos a visitar en Grazalema son interesantes las iglesias de San José y San Juan, los antiguos lavaderos y el Museo de la Fábrica Artesanal de Mantas, una de las famosas artesanías de la villa hechas de pura lana.

Imposible no degustar la reposterías de Grazalema y platos típicos como las chacinas y por supuesto sus famosos quesos, una invitación para los fines de semana en los que es posible participar de la elaboración del queso que se hace en la Granja Las Hazuelas.

En una escapada de fin de semana es posible visitar dos de estos hermosos pueblos blancos de Cádiz, nos referimos a las pequeñas y pintorescas localidades de Arcos de la Frontera y Grazalema

Trujillo, el encanto de los pueblos antiguos

La idea de redescubrir los antiguos y pintorescos pueblos de España es algo que entusiasma a muchos turistas, una nueva manera de viajar y sobre todo excelentes destinos de viajes para esas escapadas de fin de semana que suelen hacerse durante todo el año.

Trujillo es uno de esos pueblos con encanto, cuna de conquistadores como Pizzarro, recordado con una estatua de bronce presidiendo la Playa Mayor de la ciudad, dan muestra que la historia está presente en cada rincón de esta localidad de Extremadura que forma parte de la denomina Ruta de los Descubridores que incluyen Plasencia, Guadalupe y Villanueva de la Serena entre otras poblaciones antiguas.

En el Museo del Explorador de Trujillo es posible admirar una gran pintura que muestra todo lo que llevaron los españoles a América y también todo lo que trajeron de estas nuevas tierra, mientras que en la Oficina de Turismo de la ciudad es posible adquirir un pasaporte para acceder a los seis lugares más característicos de la ciudad.


Además, Trujillo alberga un rico patrimonio compuesto por castillos, palacios y varias esculturas que conforman un destacable conjunto monumental, además de varias casona señoriales que fueron en el pasado la residencia de terratenientes como la Casa García de Guadiana o los palacetes de Higuero, Cano y Artaloytia, además de su Plaza Mayor de forma rectangular y estilo renacentista donde se destacan los soportales y se concentran las tiendas y hoteles, además de bares y restaurantes.

Entre los sitios más destacados se encuentran la Iglesia Santa María la Mayor y la Alcazaba de Trujillo localizada en la zona más elevada de la ciudad y que data de la época del califato, cuando la zona era dominada por una tribu bereber y fue construido el castillo amurallado de forma cuadrada realizado en piedra, ladrillo y arcos de herradura.

Asimismo, Trujillo es una de las ciudades más visitadas de Extremadura gracias a su localización geográfica y sus fiestas de gran tradición como El Chíviri, declarada como Fiesta de Interés Turístico Regional, en tanto que a fines de abril comienza cada año la Feria Nacional del Queso.

Alquézar una preciosa villa medieval

Alquézar considerado como uno de los pueblos más bonitos de España, es una encantadora villa medieval de Huesca, en la Comarca del Somontano y en plena Sierra de Guara. Situada en un bonito enclave sobre el Cañón del Río Vero la Villa Alquézar conserva toda su esencia y ofrece a sus visitantes una experiencia inolvidable.

Rodeada de un paisaje de belleza salvaje, en Alquézar es posible hacer un viaje al pasado a través de sus calles estrechas, su muralla y la antigua Colegiata. El mirador Sonrisa al viento permite obtener excelentes panorámicas de esta monumental villa cuyo nombreAlquézar, tiene sus orígenes en el topónimo al-Qasr, que significaba alcázar o fortaleza.

El castillo que sucumbiera a manos del rey Sancho Ramírez en 1067, dio inicio al pueblo que gradualmente fue formándose con una estructura adaptada a las curvas del terreno. Antes de entrar al casco de la localidad se recomienda visita la iglesia de San Miguel Arcángel, construida entre los años 1681 y 1708, con un sobrio estilo barroco.



El acceso a la ciudad se hace a través de la Puerta gótica, una de las cuatro que antiguamente daban paso al interior de la villa.

El paseo por Alquézar puede comenzar por la Plaza Mayor porticada y lugar de reunión de los comerciantes en el pasado. Continuar por la calle de la Iglesia lleva al visitante hacia el acceso a la fuente de Monchirigüel, una curiosa fuente del siglo XVI, desembocando en la Plaza Cruz de Buil.

Si la visita a la villa Alquézar lo permite, imposible no hacer una visita al Parque Natural de la Sierra y los cañones de Guara, que ofrece una gran variedad de actividades relacionadas con la naturaleza tales como rafting, escalada, vías ferratas y espeleología.

Asimismo, para los amantes del senderismo está la Ruta de las Pasarelas que recorre el último tramo del cañón del río Vero un recorrido relativamente fácil y que puede hacerse en un par de horas.




Escapada turística al Valle del Ambroz

La bella comarca del Valle del Ambros, situada en el norte de la provincia de Extremadura, es un destino turístico ideal para una escapada de fin de semana, disfrutando de sus maravillosos paisajes, gastronomía, cultura y visitando sus pueblos más pintorescos que organizan cada año el Otoño Mágico.

La naturaleza ha sido sumamente generosa con el Valle de Ambroz dotándola de un paisaje maravilloso entre sierras y valles, un clima excelente de inviernos suaves y veranos templados además de montañas que durante el invierno permite practicar deportes como el esquí.

Las rutas de senderismo son también un atractivo para los amantes del turismo rural recorriendo La Dehesa, un ecosistema, que según los expertos es uno de los más perfectos de la región con flora y fauna variadas.

Durante el otoño se realizan numerosas actividades para atraer el turismo, entre ellas las propuestas de gastronomía tradicional de la zona, jornadas de micología, conciertos y visitas guiadas a los sitios más importantes del valle como también la posibilidad de realizar rutas en bicicleta o participar de la Fiesta de la Trashumancia.

Dentro del denominado “Otoño mágico” los turistas podrán recorrer las calle del barrio judío de Hervás, disfrutar de un día de relax en las termas de Montemayor o bien descubrir los secretos de la denominada Vía de la Plata.


Atravesada por el río Ambroz y la calzada romana Vía de la Plata, el Valle de Amoroz guarda muchos tesoros que representan las antiguas culturas que por aquí pasaron desde la celta hasta la romana, musulmana y judía que además han dejado su testimonio gracias a su rico patrimonio histórico.

Tres pintorescos pueblos merecen una visita en el Valle de Ambroz como el Barrio Judío de la ciudad de Hervas, lugar donde los monjes templarios construyeron no solo una ermita en el siglo XII sino que de allí surgió esta villa.

De la época de los romanos los Baños de Montemayor se relacionan de manera directa con las fuentes de aguas termales que existen aquí, como también con la llamada Vía de la Plata, un lugar maravilloso rodeado de montañas y bosques de castaño. El edificio donde funcionan los baños de Montemayor fueron declarados como Bien de Interés cultural en 1995, mientras que en 1995 se construyó el nuevo balneario, ofreciendo hoy un conjunto termal único en España.

Granadilla es otra de las villas con encanto que existen en el Valle del Ambroz cuyo tiempo de esplendor se produce en la Edad Media, esplendor que fue perdiendo poco a poco sobre todo cuando fue construido el embalse Gabriel y Galán y desalojaron a todos los habitantes de la villa, pero como las aguas finalmente no inundaron el pueblo en 1980 es declarada Conjunto Histórico Artístico por su rico patrimonio aqueitectónico y cultural.

Api-spain.es Tu blog de información turística en España Contacta con nosotros