Mercado Central de Valencia

Cuando se visita una ciudad existen numerosos monumentos que cuentan parte de su historia, siendo algunos de ellos representativos del comercio como es el caso del Mercado Central de la ciudad de Valencia, un edificio construido en 1914 de estilo modernista que aún hoy sigue desarrollando su tarea habitual que es la venta de variados productos.

Con unos cuatrocientos pequeños comercios, el Mercado Central de Valencia, es considerado hoy como el mayor centro europeo dedicado especialmente en productos frescos, un espacio que se ha modernizado y adaptado a los tiempos modernos, siendo además uno de los atractivos turísticos de la ciudad.

Un ambiente bullicioso donde es posible encontrar frutas, verduras y todo tipo de productos frescos incluyendo hierbas y especias variadas que también hacen a la más tradicional cocina valenciana. Un sitio muy apreciado por los valencianos, este mercado es el más tradicional de la ciudad desde 2004 todo el edificio fue objeto de una rehabilitación integral siendo totalmente restaurado.

Situado entre la Plaza del Mercado y junto al edificio de la Lonja de de Seda y la Plaza de la ciudad de Brujas, el Mercado Central de Valencia invita a pasar un momento magnífico, recorriendo sus calles y disfrutando no solo de la mercadería que ofrece sino también de todo el encanto y tradición de su historia.


La arquitectura de este edificio combina inmensas cúpulas, vidrio, metal y columnas con un dejo del estilo que va del gótico al modernismo con algunos elementos historicistas y novecentistas ocupando una superficie de poco más de ocho mil metros cuadrados, dividido en dos áreas, uno irregular y otro octogonal dedicado a la pescadería, contando también con un amplio sótano que en el pasado se dedicaba a la subasta de pescado.

Toda la distribución interior del mercado es perfecta ya que los puestos se encuentran ubicados a lo largo de calles atravesadas por dos anchas vías que permite un recorrido confortable entre las tiendas altas y bajas. 

Un edificio por demás representativo de la ciudad de Valencia a comienzos del siglo pasado, el Mercado Central de Valencia representa no solo un estilo de vida y de forma de comercializar infinidad de productos frescos sino también todo un sentimiento que se transmite en su magnífica ornamentación que merece la pena de ser conocido.

Descubre los miradores de Tenerife

Con paisajes diferentes que van desde las arenas de las playas del sur hasta la costa escarpada y rocosa del norte,Tenerife ofrece la oportunidad de descubrir estas maravillas gracias a sus numerosos miradores que también están en el interior de la isla donde abundan las laderas en forma de balcanes de cultivos como también pueblos pintorescos y caseríos.

En las zonas altas de la isla de Tenerife existen restos de vulcanismos antiguos y recientes y uno de los más importantes en el famoso Parque Nacional del Teide donde el paisaje exhibe tonos negros y amarillos.

Gracias a los numerosos miradores de Tenerife es posible descubrir los diversos paisajes de la isla, como el que ofrece el Mirador de Cherfe, ubicado en el Parque Rural del Teno desde donde es posible obtener vistas espectaculares del caserío de Masca. Ya desde el Mirador de Altos de Baracán, en el alto del macizo de Teno un área que separa la zona húmeda y la seca de la isla de Tenerife con vistas del Valle del Palmar y de sus profundos barrancos.


Muy cerca del Mirador de Barracán se encuentra el Mirador de la Cruz de Hilda desde donde también pueden obtenerse vistas del caserío de Masca, una de las imágenes más emblemáticos del antiguo macizo de Teno.

Por la carretera que lleva al Teide y junto al Parador puede llegarse hasta uno de los miradores más conocidos de la isla que es el Mirador de la Ruleta que ofrece bonitas vistas del Llano de Ucanca y del circo sur de Las Cañadas, un lugar que merece la pena ser visitado ya que allí están los Roques de García que alberga el Dedo de Dios.

Quienes llegan a la cima del Teide se encontrarán con el Mirador del Pico Viejo al que se llega a través de un sendero con ligero descenso y de fácil recorrido, llegando a un punto donde existen vistas impresionantes de los Llanos de Ucanca, Los Roques de García y también del cráter del Pico Viejo.

Existe otro camino desde la cima del Teide que lleva hasta el Mirador de la Fortaleza con vistas panorámicas de los Riscos de La Fortaleza, en tanto que junto a la carretera que conduce al Puerto de Santiago está el Mirador de Archipenque con sus impresionantes vistas de los acantilados, el muelle deportivo y el pueblo de los Gigantes.

Otro punto popular en la isla de Tenerife es el Mirador de Los Campitos desde donde puede disfrutarse de las más hermosas vistas del Parque rural de Anaga y de la zona del puerto y varios de sus edificios más emblemáticos como el del Auditorio.

Plasencia, la Perla del Norte

Plasencia, una de las ciudades más importantes de Cáceres y conocida como la Perla del Norte es un destino turístico interesante por su historia y monumentos, además de representar un punto estratégico para recorrer otras localidades del norte de la provincia de Cáceres.

A Plasencia puede llegarse en tren desde Cáceres en un viaje de poco más de una hora o también en coche por la autovía de la Plata, pero teniendo en cuenta que a la zona monumental de Plasencia no es posible ingresar con el vehículo ya que es una zona en su mayor parte peatonal.

Lo primero que impacta a quien visita Plasencia es la muralla y desde alguna de sus puertas es posible ingresar a la ciudad y conocer uno de sus monumentos más importantes como es la Catedral, compuesta de dos edificios de diferentes estilo la Catedral Vieja es del románico y la nueva del gótico.

Frente a la Catedral puede visitarse la Casa del Dean y desde allí es fácil llegar hasta la Oficina de Turismo de Plasencia donde existe información que siempre ayuda a diagramar un buen itinerario de paseo por la ciudad.


Por la mañana en la Plaza Mayor de Plasencia suele armarse un pintoresco mercadillo y después de recorrerlo y hacer eventualmente algunas compras lo mejor es seguir hasta la Plaza de San Vicente Ferrer donde está el Parador Nacional que ocupa el edificio que ocupara el antiguo convento de San Vicente Ferrer.

La iglesia de San Nicolás ofrece visitas guiadas para conocer su interior, su historia y los tesoros que aún conserva el templo, mientras que volviendo a la Plaza Mayor y a la Oficina de Turismo es posible acceder al centro de interpretación de la muralla.

Una buena idea es subir a la torre y recorrer gran parte de la muralla de Plasencia desde donde se obtienen magníficas vistas de la ciudad, para terminar la jornada en el bonito parque Los Pinos y conocer también los restos de viejo acueducto que era el encargado de abastecer la población en el pasado.

El Parque de los Pinos es el lugar ideal para descansar y relajarse, un sitio donde habitan pavos reales, patos, tortugas y hasta conejos un espacio natural perfecto para quienes viajan con niños.

Tudela, ciudad monumental

Tudela es un ciudad monumental que además destaca por su estratégica ubicación que permite al viajero visitar otras localidades interesantes y con mucha historia como Olite, Tarazona y Bardenas Reales.

Dominada por el monumento al Sagrado Corazón que fuera levantados sobre las ruinas del antiguo castillos, Tudela tiene un magnífico casco histórico que guarda el encanto de sus antiguos moradores que han dejado huellas de las culturas árabe, judía y cristiana.

Con un rico conjunto arquitectónico la Catedral de Tudela alberga un interior de estilo cisterciense con un bello claustro románico, un gran retablo mayor y varias pinturas del siglo XV además de innumerables capillas de retablos góticos, renacentistas y barrocos.

Otro templo que merece la pena visitarse en Tudela es la iglesia románica de la Magdalena con su bonita portada y torre o el conjunto barroco formado por la iglesia de San Jorge, el antiguo claustro y convento, además de la Iglesia de San Nicolás que a pesar del paso del tiempo conserva un tímpano románico.]


Varias casas palaciegas y señoriales se encuentran dispersas en Tudela como el Palacio del Marqués de San Adrián, de estilo renacentista y un espectacular alero o el Palacio del Marqués de Huarte de estilo barroco.

Varias plazas salpican la ciudad de Tudela y le dan un aire colorido como la de Mercadal donde además está la Casa de Cultura Castel Ruíz o la Plaza Vieja que data del siglo XVII presidida por la casa del Reloj.

Fuera de la zona del casco antiguo y al suroeste de Tudel puede visitarse la Torre Monreal del siglo XIII, un magnífico edificio construido sobre una atalaya, siendo en la actualidad la primera cámara oscura de Navarra.

Muchos artistas han encontrado en el casco antiguo de Tudela la inspiración perfecta para pintar sus obras en algunas de las fachadas de casas antiguas, algo que merece la pena descubrir pues se trata del arte surgiendo en los rincones menos esperados de la ciudad.

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