El Capricho, un parque de Madrid


Madrid es una ciudad que posee maravillosos espacios verdes algunos de ellos muy conocidos por encontrarse en plena zona turística y otros que son pequeñas joyas de la naturaleza que pueden descubrirse con solo andar un poco más allá de las propuestas tradicionales.


El Capricho ubicado en La Alameda de Osuna es uno de esos tesoros verdes que la ciudad ofrece en este barrio cercano al aeropuerto de Barajas y muy próximo al bonito Parque Juan Carlos I.

Con una extensión de aproximadamente unas catorce hectáreas representa el único jardín del romanticismo que aún se conserva en la ciudad madrileña.

Todo se inicia cuando la duquesa de Osuna, buscando un sitio para descansar y alejarse de sus obligaciones diarias, decide junto con su esposo el duque de Osuna construir una residencia en la zona donde hoy se encuentra El Capricho.

Su construcción comenzó en 1787 y culminó en 1839 y en ella trabajaron artistas muy respetados de la época, entre ellos el arquitecto López Aguado responsable del diseño del Parque del Retiro y Jean Baptiste Mulot, famoso por la construcción de los Jardines de Versalles.

Al morir la Duquesa, una serie de herederos fueron realizando nuevas obras en el lugar hasta que el último propietario perteneciente a esta familia perdió su fortuna y la residencia fue subastada.
Durante muchos año el lugar estuvo abandonado y luego de varios año se realizan algunas restauraciones parciales, inclusive durante la Guerra Civil fue utilizado como puesto de mando republicano.

Al finalizar la guerra la residencia pasa por varias manos pero el abandono era total hasta que en 1974 es adquirido por el Ayuntamiento de Madrid, que comienza su reconstrucción y en 1985 fue declarado bien de interés cultural.

En la actualidad al recorrer El Capricho es posible hallar tres tipos de jardines,el “Francés”, al que le sigue un laberinto hecho totalmente con plantas de laurel, luego viene el “Giardino Italiano”, en la zona baja del terreno y el “Paisajista Inglés” donde se destacan olmos y almendros.

Un amplio paseo central conduce hacia el palacio y en el frente de la mansión se encuentra la Fuente de los Delfines que data del siglo XVIII. El palacio conserva su estilo original a pesar que se añadieron posteriormente dos torres y también los torreones de los Duques de Osuna.

Lamentablemente hoy el palacio solo conserva sus paredes exteriores, siendo en el pasado un sitio que contó por ejemplo con una gran biblioteca con más de seis mil obras, además de pinturas famosas realizadas por el famoso Goya.

1 comentarios :

Gema Díaz dijo...

Lo que yo añadiría es que es perfecto para pasar una tarde única en buena compañía o con un buen libro :)

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